jueves, 23 de mayo de 2013

Estatus y Serotonina


Los estudios que voy a comentar en esta entrada son ya muy viejos y la mayoría los conoceréis pero me los he encontrado leyendo a Lionel Tiger y he pensado que merecía la pena comentarlos y volver sobre ellos. La enseñanza que transmiten creo que es de mucho valor y que no está de más recordarla. Tengo que comentar que a mí me impactó mucho cuando leí acerca de estos experimentos y cambió mi manera de pensar acerca de muchas cosas.

Serotonina
Me estoy refiriendo a los trabajos de Michael McGuire, Michael Raleigh y Gary Brammer de la UCLA Medical School, sobre la relación entre estatus y serotonina. Lionel Tiger conoce bien el tema porque es amigo de McGuire y ha escrito un libro con él, God´s Brain. McGuire y sus colegas descubrieron que los machos dominantes de 19 grupos de monos verdes (vervet monkey) tenían todos niveles de serotonina en sangre más elevados que el resto. Viendo el resultado del test sanguíneo podías decir quién era el macho dominante. Hasta entonces, la hipótesis de trabajo de toda la gente que investigaba la interacción del cuerpo con la conducta era que diferencias en la fisiología causaban diferencias en la conducta social. La hipótesis contraria, que el estado interno de un individuo era causado por circunstancias externas, había recibido menos atención. McGuire y asociados permitieron que la jerarquía en un grupo de monos se estabilizara y hubiera un líder identificado. Entonces quitaban al líder del grupo. Los investigadores observaron que en unas 72 horas emergía un nuevo líder dominante y que los niveles sanguíneos de este individuo aumentaban en los días siguientes hasta llegar , aproximadamente al de 14 días, al nivel de los del líder previo.

Pero hay más. Los investigadores encerraron al macho dominante en una caja con un espejo de una única dirección de manera que los miembros del grupo no le veían a él. El mono hacía sus cargas sin ningún efecto y tampoco podía recibir las conductas de sumisión que un líder recibe de los dominados. En estas circunstancias, sus niveles de serotonina bajaron al nivel de los monos normales. También ocurría lo mismo si al líder lo encerraban sólo con hembras, sin los machos contra los que luchaba por el estatus. Hay que decir que todos estos hallazgos de estatus y serotonina se refieren a machos y no se aplican a hembras. Las hembras tienen también una jerarquía pero en ellas todo funciona de otra manera menos dramática y aparente, pero más compleja, y creo que no está tan estudiado. En cualquier caso hay luchas de poder entre ellas y la colaboración de las hembras en muchos primates es fundamental para que los machos puedan conservar su poder.
Vervet Monkey

Estos estudios en monos se han replicado en humanos y se ha visto que en diferentes ámbitos los líderes y jefes tienen niveles de serotonina más elevados. Pero el equipo de McGuire, rizando el rizo, llevó a cabo otro experimento. En la isla caribeña de Saint Kitts dividieron los animales en doce grupos conteniendo cada uno de ellos tres machos adultos, tres hembras adultas y sus crías. Una vez que la jerarquía se establecía medían la serotonina basal de todos ellos. Entonces retiraban al macho dominante y a los otros dos les daban de forma aleatoria un fármaco que aumentaba la actividad serotoninérgica a uno y un fármaco que disminuía la actividad serotoninérgica al otro. El resultado fue que , en todos los casos, el que recibía el reforzador serotoninérgico se convertía en dominante y el otro en subdominante. Y cuando el líder original se reintroducía en el grupo volvía a convertirse en dominante, aunque los otros dos ya habían aprendido lo que era ser líderes.

Los individuos con altos niveles de serotonina son menos agresivos, se implican en más conductas sociales y en más acicalamientos. También eran capaces de asegurarse el apoyo y cooperación de las hembras de más rango que, como hemos comentado, son decisivas para mantener el poder. El tema del poder tiene muchas derivaciones: el poder es placentero, garantiza el acceso a las hembras y a los recursos, y el poder es saludable. Hay estudios tanto en primates no humanos como en humanos donde se aprecia que los sujetos más altos en el escalafón tienen mejor salud. Pero en definitiva, el hallazgo clave es que la conducta del grupo producía la fisiología interna de los machos.

Pero quedaría un misterio sin resolver: ¿por qué un determinado mono -y no otro- toma el poder? Si partimos de una situación en la que los dos monos tienen una serotonina baja qué hace que sea uno de ellos el que triunfa y no el otro. La respuesta no se conoce pero aquí parece que la flecha va de dentro a fuera, es decir, las enzimas implicadas en la síntesis y degradación de serotonina están bajo control genético y es posible que ciertos individuos tengan una ventaja inicial porque aunque no tengan la serotonina más elevada tienen una capacidad mayor para segregar serotonina. Conductualmente, estas diferencias fisiológicas se pueden traducir en que el individuo en cuestión tolere mejor la presión y el caos (nervios de acero) de un sistema sin líder, mantenga mejor la calma y que , hasta incluso, disfrute de la confusión y la anarquía. Este individuo transmitiría tranquilidad o sensación de control a sus compañeros y esto le llevaría al poder. O, quizás, también hay componentes desconocidos que van de fuera a dentro, tal vez son mejores haciendo coaliciones, tienen una personalidad más atrayente y por eso prosperan políticamente. No sabemos.

Pero la enseñanza de estos trabajos que me parece importante es que el que alguien nos mire, o no nos mire, cambia nuestra biología; que alguien nos valore, o no nos valore, cambia nuestra biología; que alguien nos quiera, o no nos quiera, cambia nuestra biología. Nuestra biología no está solo en nuestro interior, separada del mundo por nuestra piel. Lo que hay dentro de nosotros depende de lo que hay fuera, es una continuidad con lo que hay fuera. Formamos parte de un ecosistema social, de una red, de un grupo. Cuando vimos la teoría del sociómetro de la autoestima, comentábamos que la autoestima es un marcador de nuestra aceptación social. No es un fenómeno exclusivamente interno o individual y, por lo tanto, no tiene sentido trabajar la autoestima a un nivel individual. Aquí vemos que nuestra bioquímica tampoco es una isla, que nuestra biología no es solo nuestra.No es nada nuevo. Mucha gente ha expresado estas ideas de muchas formas pero fue cuando leí acerca de estos experimentos cuando se me encendió la bombilla, como se suele decir, porque creo que ilustran perfectamente esta visión del ser humano (bueno, de todo animal social).

Otra moraleja que podemos sacar de estos experimentos es que administrar un recaptador de serotonina  puede cambiar el sistema político :-)

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Referencias

Michael McGuire, Michael Raleigh and Gary Brammer, “Sociopharmacology”, Annual Review of Pharmacology and Toxicology 22(1982):643-661

Douglas Madsen, “A biochemical property relating to power-seeking in humans” American Political Science Review, 79(1985):448-457

Michael McGuire and Michael Raleigh, “Beahvioral and physiological correlates of ostracism” in Ostracism: A social and Biological phenomenon, ed. Margarte Gruter and Roger Masters, (New York: Elsevier,1986)

Raleigh M,McGuire M, Brammer GL, Pollack DB,Yuwiler A, Serotonergic Mechanisms promote dominance acquisition in adult male vervet monkeys” Brain Res 1991Sep 20; 559(2):181-90



sábado, 18 de mayo de 2013

Himen y Evolución


En este blog ya habíamos hablado de la evolución del pene, los testículos y la mama, pero parece que se nos habían quedado elementos del aparato genital sin tratar. Leyendo a Lionel Tiger menciona, aunque no lo aborda, el tema de la posible utilidad funcional del himen, si es que la tiene, lo que , curiosamente, es un tema que no me había encontrado en ningún otro sitio. Por ello, he hecho una búsqueda en Google a ver qué estudios había sobre ello y es lo que os voy a contar en esta entrada, aunque os adelanto que los hallazgos han sido francamente decepcionantes: hay poco y muy malo, parece que sobre el himen hay mucha más mitología que datos. Una excelente entrada que desarrolla el tema es la de este blog en inglés y este otro en español.

Embriológicamente, el himen es el lugar donde los conductos de Muller de los que proceden la vagina y el útero se abre al seno urogenital. La perforación del himen ocurre en periodo perinatal, un poco antes o después del parto. Corresponde a Avicena la primera descripción de este misterioso lugar de la anatomía y es Vesalio en 1544 quien la descubre sin lugar a dudas en una disección.

La palabra himen significa membrana (por eso himenóptero quiere decir insecto con alas membranosas). Según algunos etimologistas incluso la propia palabra humano derivaría de la raíz himen porque el feto humano está cubierto de una membrana amniótica durante la gestación, pero he investigado un poco el asunto y parece que la mayoría liga humano con humus - tierra-, los humanos seríamos los de la tierra, en contraposición a los dioses que serían del cielo y otros sitios. Por otro lado, existe un dios griego Himeneo, que en inglés se escribe también Hymen, que es el dios del matrimonio -se le suele representar con una antorcha- y estaría también relacionado con la palabra himno. Las canciones de invocación que se cantaban durante la ceremonia del matrimonio se llamaban originalmente himnos. Como la virginidad terminaba con la consumación del matrimonio y los himnos se cantaban antes se habrían asociado con la castidad. También parece que en la mitología griega la patrona de las relaciones matrimoniales era la diosa Hera mientras que Afrodita (Venus) lo era de las relaciones extramatrimoniales. 
Himeneo y Eros

En cualquier caso, la etimología de la palabra himen igual deja de tener importancia porque la Asociación sueca de educación sexual le ha cambiado el nombre a corona vaginal, aunque no sé si el término está teniendo aceptación. Esta Academia ofrece en Internet un manual muy majo combatiendo los mitos y leyendas que rodean a esta diminuta parte de la anatomía femenina. Voy a comentar algunos de estos datos porque todavía hoy en muchos lugares del mundo la ignorancia de los mismos es causa de violencia, de asesinatos por honor y del suicidio de muchas chicas, como parece que ocurre en Turquía cuando las hacen someterse a test de virginidad. Por ejemplo, el himen es una membrana relativamente poco vascularizada y es poco probable que sangre, aunque se rompa. La sangre que aparece en una primera relación, que muchas veces pasa desapercibida, puede proceder de erosiones en la mucosa vaginal por mala lubricación, por precipitación o violencia, si la niña es prepuberal, infecciones vaginales y otras causas. Un estudio reciente encuentra también que el himen estaba intacto en un 52% de las chicas que reconocían haber tenido relaciones sexuales. En la adolescencia la elasticidad del himen aumenta y puede permitir tener relaciones sin romperse. Hay casos de prostitutas con el himen intacto. Por lo tanto la presencia de un himen intacto no es garantía de que no ha ocurrido penetración vaginal, y viceversa, el himen puede romperse por actividades como deportes, uso de tampones, exámenes ginecológicos o traumatismos.

Abordando ya la existencia del himen desde un punto de vista evolucionista, una primera cuestión que tendríamos que aclarar es si el himen existe en otras especies animales. Los dos únicos estudios que he encontrado al respecto, así como las ideas de Desmond Morris, parten de la concepción, parece que errónea, de que el himen es una característica exclusivamente humana. Según la entrada de Wikipedia tanto en inglés como en español (y de las referencias que allí aparecen) el himen existe en un gran número de animales: camélidos como alpacas y llamas, chimpancés y otros primates como lémures, elefantes (en esto parece estar todo el mundo de acuerdo y, además, dicen que el himen de los elefantes hembra no se rompe en el coito sino en el parto), equinos, manatíes, bovinos, hienas, ratas, topos, ballenas, focas y cerdos de Guinea. El caso del cerdo de Guinea es especial porque el himen se disuelve durante el celo y se vuelve a reconstruir cuando la hembra no está en celo. Aquí tenéis otra lista que incluye hasta ranas y serpientes de cascabel. Y en este post de alguien que parece formado en Anatomía se dice que todos los animales placentarios y marsupiales tienen esta estructura. Aclarar este punto es evidentemente muy importante porque si el himen existe en otros animales las explicaciones de su existencia que sean de tipo cultural o exclusivas  para el ser humano  -enseguida lo vamos a ver- van a ser erróneas por definición.

La primera posibilidad lógicamente sería , por así decirlo, la hipótesis nula, esto es, que el himen es una estructura vestigial que no cumple ninguna función ni sirve para nada: evitar el adaptacionismo, la tendencia a ver adaptaciones por todos lados. Entre las hipótesis adaptacionistas, el primero en abordar el tema ha sido Desmond Morris en el Mono Desnudo. En la página 82 de The Naked Ape: A zoologist´s study of the human animal, 1967 dice (en traducción libre): “Otra característica relacionada, que parece única de nuestra especie, es la retención del himen en la hembra. En animales inferiores ocurre en la fase embrionaria del desarrollo del aparato urogenital, pero como parte de la neotenia del mono desnudo se retiene. Su persistencia significa que la primera copulación en la vida de una hembra encontrará alguna dificultad...es a primera vista extraño que estemos equipados con un artilugio anticopulación cuando a la naturaleza le interesa que nos guste el sexo y nos reproduzcamos. Pero esta situación no es tan contradictoria como parece. Al hacer el primer intento de copulación difícil e incluso doloroso, el himen asegura que la mujer no se entregará de manera ligera. Durante la fase adolescente habrá un periodo de experimentación, de juego...y los machos podrían querer consumar la relación. Si no hay un vínculo de pareja y las hembras accedieran podrían encontrarse embarazadas y en camino a una maternidad sin pareja que las acompañe. Poniendo un freno parcial a esta tendencia en la mujer el himen demanda que ella haya desarrollado un vínculo emocional antes de dar el último paso, un vínculo lo suficientemente fuerte para superar el dolor físico inicial”. Personalmente no me convence la argumentación pero me parece interesante la observación de que las relaciones sexuales sean dolorosas no tiene mucho sentido evolucionista. Este es un tema que luego aborda Maul, como vamos a ver, el del dolor de la desfloración y del parto.

Otra hipótesis que voy a mencionar muy rápidamente es la que proviene de la teoría del simio acuático, según la que habría ocurrido una etapa acuática en la evolución humana. Según esta teoría el himen sería una barrera para prevenir la entrada de detritus y bacterias en ese medio acuático y prevenir así infeciones. Esta teoría de la Aquatic Ape Theory está desacreditada, tenéis aquí una serie de argumentos en su contra.

Otra hipótesis es la de la selección sexual: los hombres habrían seleccionado a mujeres con himen porque un himen intacto garantizaría su certeza de paternidad. Las mujeres con himen transmitirían esa característica a su descendencia. Uno de los problemas de esta teoría, aparte de la existencia del himen en otras especies que no creo que entiendan de la relación entre himen y virginidad, es que, como hemos visto más arriba, esta correlación no es cierta.

Hobday y cols. proponen una especie de remix entre Morris y la teoría acuática de Morgan, que el himen es una estructura embrionaria que se ha mantenido porque protege de infecciones vaginales, sobre todo en edad infantil. Parece cierto que las condiciones de ph vaginal serían más favorables a las infecciones en niñas y que ya de mayores serían capaces de realizar la higiene de la región genital con más eficiencia. Esta hipótesis tiene la ventaja de que se puede testar, se puede comparar el nivel de infecciones en niñas con himen intacto frente a no intacto. También sería válida para especies inferiores.

Maul tiene un artículo dedicado a explicar la existencia de dolor en el primer coito y en el parto, que como hemos comentado antes parece incongruente con la tendencia de la Naturaleza a facilitar todo lo que tenga que ver con la reproducción. Lo del dolor en el parto parece, a juzgar por imágenes de partos de otros animales, que no es tan doloroso en otras especies y que sí es algo más específicamente humano, por la estrechez del canal del parto y el aumento del diámetro craneal. Maul propone que el dolor en ambos casos sería un mensaje emocional que crearía vínculos entre los miembros de la pareja, y también con los familiares en el caso del parto, redundando todo ello en beneficio del recién nacido. Ambas cosas serían adaptaciones y reforzarían la experiencia de unión.

Por último, quería comentar la opinión de un lector en un foro dedicado a este tema del hymen y la evolución que no me parece de menos calidad que las que llevamos comentadas. Aventura este lector de manera poco precisa una especie de guerra de sexos, que esa dificultad inicial de entrada en la vagina sirva para cribar y descartar a machos inexpertos, o todavía inmaduros, en favor de machos más fuertes y expertos. Sería también selección sexual, pero en este caso las que seleccionarían a los machos serían ellas, por medio de ese obstáculo representado por el himen. Por supuesto no hay evidencia que la apoye pero me temo que tampoco hay mucha para decantarse por cualquiera de las otras. 

Desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta que una explicación evolucionista de la existencia del himen debería ser aplicable a otras especies animales, entre las hipótesis comentadas me quedo con la de la infección y la de este lector. Sin embargo, dada la debilidad de los argumentos para proponer que el himen sea una adaptación creo que no se puede descartar por ahora la hipótesis nula de que es un vestigio sin función alguna.


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Referencias






sábado, 11 de mayo de 2013

El Control de Impulsos en los Animales


Decía en la anterior entrada que de Frans de Waal siempre se aprenden cosas. Esta que voy a comentar ahora puede ser una. Existe la imagen popular de que los animales hacen lo que quieren, que no tienen ningún tipo de control. Esto es muy importante en el tema de la evolución de la moral, porque se suele considerar que lo contrario de la moralidad es precisamente hacer lo que queremos, lo cual lleva implícita la interesante asunción de que lo que queremos no es bueno. Tal es así que el filósofo Philip Kitcher llamó una vez a los chimpancés “wantons” (de want to), es decir, criaturas vulnerables a cualquier impulso que tuvieran. El mensaje, en general, es que los animales no tienen ningún tipo de control emocional. Kitcher llegó a especular que en algún momento de nuestra evolución superamos esa “wantonnes” (hacer lo que se quiere), y eso es lo que nos hizo humanos. El proceso empezó con una conciencia de que ciertas formas de conductas proyectadas podrían tener resultados problemáticos.

¿Quiere decir Kitcher que todo gato que ve un ratón irá ciegamente tras él? ¿No tienen otra opción los gatos que seguir su instinto cazador? ¿Entonces por qué se queda agazapado con las orejas hacia atrás, escondido detrás de una papelera examinando el objeto de su deseo centímetro a centímetro? ¿No será que comprende que es mejor saltar en el momento adecuado que prematuramente? De Waal dice que muchas veces le gustaría animar a los filósofos a que tengan  alguna mascota, porque así no dirían muchas de las tonterías que dicen sobre los animales. De Waal lleva toda su vida observando la conducta de los animales y sabe lo que hacen, no lo que creemos que hacen. Es evidente que las consecuencias aprendidas modelan poderosamente la conducta. Muchos animales no irán a beber a un río o lago si detectan que hay un depredador cerca. Esperarán, e irán cuando el peligro haya pasado. Los animales pueden diferir sus acciones y dejarlas para un mejor momento.

En los chimpancés de los zoos podemos observar también esa barrera entre impulso y acción. De Waal ha observado a veces cómo una hembra adolescente le quita el hijo a una madre y ésta va detrás pidiendo que se lo devuelva pero sin perseguirla furiosamente, intentando mantener la calma porque, si lo hiciera, la adolescente escaparía a un árbol con riesgo de que el bebé se cayera. Pero una vez que recupera al bebé entonces sí que intenta darle caza gritando y corriendo rabiosamente. También ha observado de Waal a machos no dominantes sentarse cerca de una hembra atractiva haciendo señales que solo ella podía ver y abriendo sus piernas para enseñarle su erección. Y una vez, apareció el macho alfa en la escena y el otro se cubrió la erección con las manos ocultando sus intenciones.

Los machos alfa también se benefician de controlar sus impulsos. A veces un macho joven le tira piedras, o hace cargas en su dirección, intentando provocarle, pero el veterano no entra al trapo. Le ignora, y se dedica a despiojar a sus aliados, reforzando sus vínculos con ellos para que estén de su parte y luego, en otro momento del día, lanzará su ataque contra el joven que será derrotado. Una observación que le hizo Christopher Boesch a De Waal es que un chimpancé puede romper un hueso de un semejante de un mordisco si quisiera (para partir nueces emplean fuerzas de 300 libras por pulgada cuadrada), y de hecho cuando pelean con chimpancés extraños lo hacen. esto quiere decir que la mayor parte del tiempo, por lo menos dentro de su grupo, los chimpancés se frenan de emplear todo su potencial violento.

Los instintos se refieren a programas genéticos que dicen a los animales ( o a los humanos) cómo actuar bajo determinadas circunstancias. Pero ya hemos muchas veces que las instrucciones de estos programas son del tipo: “Si...entonces...”: si está el león cerca, espera antes de ir a beber...si hace calor, túmbate debajo de un árbol... Las emociones, por otra parte producen cambios internos en línea con la evaluación de la situación y la contemplación de opciones. Klaus Sherer define a las emociones como “ una interface inteligente que media entre el input y el output sobre la base de lo que es más importante para el organismo en un determinado momento”. Esto parece un poco contraintuitivo porque pinta a las emociones como una forma de inteligencia, pero hay que tener en cuanta que actualmente la distinción entre emoción y cognición está siendo objeto de debate en el sentido de que para muchos la emoción es una forma de cognición.

De Waal da un dato que nos va a sorprender a muchos, porque tendemos a pensar que los humanos somos los únicos que tenemos corteza prefrontral, que es la que ayuda a regular las emociones, o por lo menos, creemos que es muchísimo más grande que en otras especies. Pues bien, De Waal da el dato de que la corteza prefrontal humana contiene el 19% de todas las neuronas del cerebro, exactamente igual que en un mamífero típico. Y aunque fuera más grande, la forma en que se conecta y se relaciona con otras áreas cerebrales es exactamente igual.

Son famosos los experimentos en niños, con vídeos incluidos, en los que se les promete el doble de ración de golosinas si no tocan unas golosinas que se les ponen delante y se observa a los niños mirar para otro lado, comer sólo un poquito, etc. Estos mismo experimentos de “gratificación diferida” se han realizado en monos y los monos son capaces de no tocar una rodaja de plátano si saben que luego les van a dar una ración más grande. también son capaces de esperar en otro tipo de experimentos para conseguir más caramelos. Los chimpancés consiguen resultados parecidos a los de los niños siendo capaces de esperar hasta 18 minutos. Y son capaces de esperar más si tienen juguetes que les distraigan de la máquina de caramelos y les ayudan a superar la tentación. Exactamente igual que hacen los niños: técnicas de distracción. ¿Significa esto que son conscientes de sus propios deseos y de forma deliberada los frenan? Si fuera así, ¡estaríamos muy cerca del libre albedrío!

Entonces, los wantons de Kitcher no existen. Los primates tienen un conocimiento de la vida del grupo que se basa en las emociones y en el control de impulsos; respetan los límites que se ponen a su conducta y se lanzan solo cuando los beneficios superan claramente los riesgos. Nosotros, los humanos, descendemos de una larga línea de ancestros con jerarquías bien desarrolladas para los que la inhibición social formaba parte de su naturaleza. Una prueba de esto sería lo mucho que invertimos en reglas o normas morales con autoridad. A veces la autoridad es personal, como la de un supermacho alfa, como cuando pretendemos que Dios nos dio los mandamientos en una montaña. Otras veces recurrimos ala autoridad del razonamiento, argumentando que algunas leyes son tan lógicas que es estúpido desobedecerlas. Pero la reverencia del ser humano por la ley moral pone al descubierto la mente de una especie que quiere estar a buenas con los superiores.

Pero, en cualquier caso, la conclusión que podemos sacar en este tema, como en otros que hemos tratado antes, es que la Naturaleza no tiró todo a la basura cuando aparecimos nosotros y, de repente, empezó a usar otras leyes biológicas exclusivas para nosotros. Nuestras capacidades tienen una historia. Como dice Lionel Tiger, no somos flores maravillosas, aparecidas en todo su esplendor de la nada. Somos inmigrantes del pasado.

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domingo, 5 de mayo de 2013

El Bonobo y el Ateo



Pocas fuerzas conductuales son tan fuertes como la separación 
en endogrupos y exogrupos, “nosotros” y “ellos”.
-Jamshed Bharucha

He acabado de leer el Bonobo y el Ateo de Frans de Waal hace poco y siempre se aprenden cosas de este autor. Hay que decir que el libro es un refrito de ideas que ya ha contado en otros sitios y prácticamente no aporta nada original para los que conocen su obra. El hilo conductor es la moral, que De Waal concibe como un producto de la evolución, generado de abajo a arriba, es decir, que no nos hizo morales la religión sino que los chimpancés ya tienen una moral rudimentaria, y el ser humano una moral más avanzada, y sobre ella se apoyan las religiones y las normas morales y culturales humanas. No le puedes pedir a nadie que haga algo que no está en su naturaleza, puedes enfatizar o seleccionar más unas cosas que otras, pero no puedes crearlas de la nada. La tendencia a colaborar, a compartir, a empatizar con los demás, a ayudar a los débiles, ya estaba en nuestra naturaleza antes de que la cultura o la religión la seleccionara. Los muchos ejemplos que pone De Waal creo que no dejan lugar a dudas. Pero si os interesa la visión de la moral de De Waal el libro a leer es “Primates and philosophers. How Morality evolved”. Se trata de una conferencia de de Waal a la que replican cuatro autores (entre ellos Robert Wright y Peter Singer) y De Waal concluye con una recapitulación final. A mi modo de ver De Waal sale más que airoso de ese debate filosófico.

Lo nuevo del libro son sus críticas a los que De Waal llama neoateos, la camarilla de Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Sam Harris y Dan Dennett (aunque De Waal ya ha tenido sus peloteras con Dawkins anteriormente). Y aquí tengo sentimientos encontrados. En principio estoy más de acuerdo con De Waal y nunca he entendido del todo la militancia y el radicalismo de Dawkins contra la religión, sabiendo además tanto como sabe de evolución. Otros autores (Boyer, Atran, Norezayan...), que están estudiando la religión  desde el punto de vista evolucionista, están llegando todos a la conclusión de que la tendencia a producir dioses forma parte de la naturaleza humana y que la religión está ahí porque ofrece ventajas adaptativas, une al grupo y aumenta el número de genes que se transmiten a la descendencia, en definitiva. El cerebro humano produce dioses igual que el hígado produce bilis. El que la religión forme parte de nuestra naturaleza no es, evidentemente, un argumento para no combatirla, siempre está bien combatir la irracionalidad, pero el error está tal vez en pensar que puedes combatir la irracionalidad con razones. Demostrar que las creencias  religiosas son erróneas, que lo son, no va a funcionar, a la evolución nunca le ha interesado la verdad (ni la felicidad,tampoco), su preocupación es promover todo lo que ayuda a dejar más copias, y unas creencias erróneas son capaces de cumplir ese objetivo.

Cuando los neoateos han señalado las atrocidades que la religión ha cometido a lo largo de la historia, y sigue cometiendo hoy en día, han sido muchos los autores que les han respondido que las mayores barbaridades del siglo XX las perpetraron ideologías ateas (comunismo, nazismo, nacionalismo...). El consenso generalizado actualmente es que la religión no es el problema, sino el fanatismo, el dogmatismo y la intolerancia. En general, el problema es cualquier ideología que separe entre ellos y nosotros, porque se apoya en una tendencia innata en el ser humano, la tendencia a dividir el mundo en endogrupo (nosotros) y exogrupo (ellos), que es uno de nuestros peores instintos, capaz de sacar lo peor de nosotros. La religión (fieles/infieles), el comunismo (burgueses/proletarios), el nacionalismo (hutus/tutsis), el fútbol (Boca/River) y otras ideologías apelan todas ellas al mismo instinto tribal. Por eso, la religión y otros fanatismos son una espada de doble filo. Si miramos dentro del endogrupo todo lo que produce es positivo: unión, amor, ayuda, compañerismo, autosacrificio por el bien del grupo...El problema es que todos esos sentimientos positivos y oxitocínicos tienen un límite, que es la frontera que nos separa del exogrupo, un límite que ni la oxitocina ni los sentimientos positivos puede traspasar. De puertas adentro todo maravilloso, el problema es de puertas afuera. Cuando estoy con mi peña del Betis nos emborrachamos, cantamos y todos somos hermanos, pero ¡cuidado si nos encontramos con uno del Sevilla!

Entonces, creo que Dawkins plantea mal el debate, pero, a la vez, me ha parecido en algunos pasajes que De Waal era demasiado duro e injusto con los neoateos, y demasiado condescendiente con la religión. Vale, la religión no es “El Diablo”, pero no olvidemos que es uno de los diablos. Como decía, me molesta el fanatismo de Dawkins, su militancia y su dogmatismo, pero tampoco podemos obviar que, sobre todo en USA pero también en otros países, el ataque que las personas religiosas han lanzado contra la evolución y la ciencia ha sido muy fuerte. Si uno tiene que vivir que instituciones religiosas pidan enseñar Diseño Inteligente en las escuelas pretendiendo que es ciencia y una alternativa racional  a la Teoría de la Evolución, es comprensible una radicalización. Es difícil , creo yo, escuchar que esta gente se propone enseñar a los niños que Dios creó el mundo hace 6000 años y cosas por el estilo, y tomártelo de una manera moderada. En Europa podemos permitirnos ser más moderados porque el ambiente aquí, en general, es moderado con respecto a la evolución. Pero esa no es la situación que están viviendo otras personas, y eso puede ayudar a entender esa posición tan frontalmente enfrentada. Un ejemplo de esto que estoy comentando es Jerry Coyne, otro autor también muy militante en este tema de la religión. Es el autor del libro “Por qué la teoría de la evolución es verdadera”, un libro muy recomendable, y de un blog Why evolution is true, también muy recomendable. El blog es muy interesante cuando habla de evolución pero dedica muchas más entradas a combatir a los creacionistas que a explicar evolución. Por otro lado, el mismo Dawkins ha tuiteado hace poco cosas como estos enfrentamientos entre budistas y musulmanes o este estudio donde porcentajes importantes de la población de diversos países musulmanes están a favor de la ejecución de los apóstatas. , que son sólo unos ejemplos de que las ideas religiosas no son inocuas.

En definitiva, que no comparto ni la posición de De Waal de que todo está muy bien y no pasa nada, ni tampoco la de Dawkins de que la religión es el demonio (el mal más bien lo llevamos dentro como una parte de nuestro equipamiento de serie, una parte de nuestra naturaleza humana). Como esos mismos datos del estudio que acabo de citar demuestran hay mucha variabilidad entre países musulmanes y muchos musulmanes apoyan la libertad religiosa. Todo es muy complejo y es posible que la verdad, como casi siempre, se encuentre en el punto medio.

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domingo, 28 de abril de 2013

La Vida y Obra de J.B.S. Haldane


John Burdon Sanderson Haldane (JBS Haldane), nació el 5 de Noviembre de 1892 en una familia aristocrática de origen escocés, de tradición intelectual e individualista. Su padre fue médico,fisiólogo, e investigador, su hermana Naomí  escritora, su tío Richard secretario de estado, y su tía Elizabeth autora y filósofa. En el mundo de la Biología Evolucionista se le cita siempre con Ronald Fisher y Sewall Wright como el trío creador de la genética de poblaciones, y también de la llamada moderna síntesis evolucionista, en la que participaron otros autores como Julian Huxley, Theodosius Dobzhanski o Ernst Mayr. Es un evolucionista poco conocido pero tanto su obra como su vida, que en muchos científicos es muy sosa, es interesante de conocer.

La primera característica que tenemos que destacar de JBS Haldane es su inteligencia, y su prodigiosa memoria. Peter Medawar decía de él que en algunos aspectos - velocidad para captar cosas y capacidad de conectar cosas en su mente de forma inesperada- era el hombre más inteligente que había conocido. Podría haber triunfado en media docena de carreras por lo menos (matemático, académico de clásicas, filósofo, científico, periodista o escritor), y llegó a ser uno de los 3 o 4 biólogos más influyentes de su generación, un divulgador científico exitoso y toda una figura pública en el Reino Unido. Fue el primero en describir el fenómeno genético del linkage y el primero en estimar la tasa de mutación en el hombre, y no se equivocó por mucho. Aprendió a leer con tres años y antes de los cuatro se cuenta que al hacerse una herida y sangrar preguntaba si era oxihemoglobina o carboxihemoglobina...La culpa de esta pregunta probablemente la tiene su padre John Scott Haldane, médico e investigador, que le sacaba sangre a su hijo de tres años para investigar y que tuvo mucha influencia en la actitud investigadora de JBS Haldane y en su manera de llevarla a cabo, utilizándose ellos mismos como conejillos de indias (el padre de Haldane decía que si una cosa se podía investigar en humanos no había que hacerlo en animales inferiores, porque entre otras cosas los animales no te informan de si tienen dolor de cabeza u otros síntomas)

La segunda característica a destacar debería ser su carácter, su personalidad. Haldane fue un hombre muy polémico con un temperamento violento y agresivo. Era fanfarrón, exhibicionista, individualista, amigo de llevar la contraria, perdía las formas con facilidad y no dejaba a nadie indiferente. Cultivó algunos amigos pero probablemente un mayor número de enemigos fruto de desencuentros casi constantes por todos los sitios por los que pasaba. A los 8 años sufrió una fractura de la base del cráneo por salir propulsado de la bicicleta en la que iba con su padre y decía un compañero de colegio que tras el accidente su inteligencia floreció, especialmente en matemáticas. Un auténtico niño prodigio brilló en latín, aritmética y geometría, siendo su peor nota 78%, pero esta superioridad intelectual le trajo también problemas en las relaciones con los demás (fue objeto de bullying en Eton), probablemente también porque como decía un compañero “veía a la mayoría de nosotros como intelectualmente sub-humanos”. Justo un año antes de que Haldane fuera a estudiar a Eton, su familia compró una posesión en el norte de Oxford “Cherwell” que fue la casa de la familia durante 60 años. En un muro de la casa estaba grabado el lema de la familia, una sola palabra, “Suffer”, que probablemente tuvo la misma influencia en JBS que “Rosebud” en ciudadano Kane, como luego veremos. Allí estudió clásicas, química, física, biología y cuando salió era capaz de leer en latín, griego, francés y alemán. De Eton pasó a la Universidad de Oxford.

Allí le pilló la primera guerra mundial y se incorporó a filas en el batallón escocés “The Black Watch” como especialista en el manejo de granadas y bombas. Disfrutó de la experiencia bélica (pudo materializar sus tendencias pirómanas a gusto) e incluso del hecho de matar, placer que le preocupó durante el resto de su vida. Contaba que el sentido de estar vivo se reforzaba cuando estabas en un peligro moderado y le gustó también la camaradería y la unión entre los hombres en el combate, el estar trabajando juntos no por una cosa individual sino por algo más grande que ellos. Estuvo primero en Francia y luego en Mesopotamia y fue herido un par de veces en combate y en la segunda de ellas, en el verano de 1917, fue llevado a la India a recuperarse y allí tuvo el primer contacto con el país y la cultura donde viviría los últimos años de su vida.

Antes de la guerra ya había aceptado una beca en la Universidad de Oxford y se incorporó a  la Universidad al finalizar la contienda para enseñar Fisiología. Haldane sabía bastante acerca del Aparato Respiratorio gracias a su padre que había trabajado en muchas cosas pero sobre todo en minas. Investigaba cómo actuaba el dióxido de carbono y desarrolló una técnica de análisis de gases propia que le enseñó a su hijo. También le enseñó la práctica de la auto-investigación, que utilizaría en la marina durante la segunda guerra mundial.  Haldane y otro trabajador del laboratorio de su padre, Peter Davies, tomaban bicarbonato sódico y medían el enlentecimiento de su respiración. Para acidificar la sangre bebieron ácido hidroclórico diluido y luego cloruro amónico y debido a los problemas de ajustes de dosis se pasaba a  veces días sin poder casi respirar. De Oxford pasó luego a la Universidad de Cambridge en 1923 con Gowland Hopkins, que había estudiado las vitaminas y que luego sería premio Nobel de medicina en 1929. En la década que estuvo a las órdenes de Hopkins Haldane trabajó en varias cosas relacionadas entre sí. Haldane siempre creyó en la unidad de la ciencia: “sólo hay una ciencia, de la cual la física, la biología y la fisiología son aspectos diferentes”.
Uno de los campos fue el tema de la bioquímica, las enzimas, y en concreto la citocromo oxidasa. Pero allí empezó su trabajo en genética, que sería probablemente el más importante de su carrera. En investigación una cosa es producir resultados y otra es analizar e interpretar esos resultados. Haldane no era nada manitas para diseñar y trabajar manualmente en el laboratorio; sus capacidades eran más de interpretación y teóricas. Daba mucho valor a las matemáticas en lo que era un prodigio y ese conocimiento lo aplicó  a la genética. Decía por ejemplo: “ si te encuentras una dificultad o una controversia en la ciencia, una onza de álgebra vale más que una tonelada de argumentos verbales”, o rechazaba unas determinadas propuestas de unos investigadores porque “ los autores no han pensado en números sino en palabras o imágenes”.

Sus primeros trabajos en genética fueron sobre la manera de calcular el linkage y produjo una fórmula que relacionaba el linkage con la distancia entre los genes dentro del cromosoma. También descubrió la llamada ley de Haldane sobre los cruces entre especies de animales que producen descendencia en la que uno de los sexos está ausente o es estéril, que suele ser el sexo que tiene un par de cromosomas diferentes. Pero su obra principal sería “Mathematical Contributions to the Theory of Natural Selection” diez artículos publicados entre 1924 y 1934 y que fueron resumidos como un apéndice en su libro “The Causes of Evolution”. Haldane estimaba, por ejemplo, la velocidad con la que la frecuencia de un gen dominante o recesivo cambiaba según diferentes tipos de selección. Como su trabajo era teórico se tardó en comprobar algunas de sus estimaciones pero muchas de ellas eran correctas. Por ejemplo, en el famoso caso de las polillas marrones y claras que cambiaron su frecuencia debido a la contaminación producida por la industrialización, Haldane estimó que un solo gen que oscureciera las alas confería una ventaja selectiva del 50%, lo que en su tiempo se consideró excesivo. Richard Kettlewell estudió el tema 30 años después y confirmó las conclusiones de Haldane.

Pero Haldane también estaba interesado en cosmología y fue, de forma conjunta pero independiente con Oparin, el primero en proponer , en “The origin of life” , la que se llegó a llamar Teoría de Oparin-Haldane, que se podían producir compuestos orgánicos a partir de inorgánicos en una sopa o caldo primitivo: “cuando los rayos ultravioleta actúan sobre una mezcla de agua, CO2, y amoniaco, se producen sustancias orgánicas, como azúcares y otras, que luego sirven como materiales para construir proteinas”. Oparín la publicó en 1924 pero no llegó a Occidente hasta los años 30 y Haldane la publicó en 1927. También se dedicó de forma exitosa a la divulgación científica con artículos en periódicos y revistas sobre todo tipo de temas científicos. Tuvo mucho éxito “Daedalus, or Science and the future” donde habla por ejemplo de la ectogénesis (niños-probeta) la posibilidad de gestar niños fuera del vientre materno, tema que utilizó luego Aldous Huxley en “Un Mundo Feliz”.

Un episodio muy importante en la vida de Haldane fue el adulterio por el que llegó a casarse con su primera esposa. En 1924 una reportera del Daily Express, Charlotte Burghes, estaba escribiendo su primera novela en la que la humanidad era capaz de elegir el sexo de sus hijos y quería asegurarse de la base científica de la idea así que escribió a Haldane para preguntarle. Como éste no le respondió, la chica se presentó en sus habitaciones del Trinity. Se conocieron y se enamoraron. El problema es que Charlotte estaba casada y , según parece, en los años 20 la deserción del hogar no era causa suficiente de divorcio, sino que había que cometer adulterio y probarlo en la corte con todos los detalles. Así que Charlotte y Haldane se decidieron a cometerlo y se fueron a un hotel seguidos por un detective. El hotel no gustó a Charlotte y se fueron a otro asegurándose previamente de que el detective les seguía...Bueno, el caso es que el marido de Charlotte pidió el divorcio y pudieron casarse. Pero a Haldane casi le echan de Cambridge y el escándalo fue mayúsculo hasta el punto de que le marcó socialmente para toda la vida. En relación a este tema del matrimonio hay que decir que uno de los mayores traumas en la vida de Haldane fue no tener un hijo. Era algo que deseaba enormemente y que nunca consiguió. Charlotte le ayudó a consolidarse como un escritor popular, lo que se convirtió en una fuente de ingresos adicional. Era capaz de producir ideas interesantes sobre prácticamente cualquier cosa: filosofía, biología, antropología, cosmología, historia...

En la primavera de 1933 Haldane se marchó de Cambridge al University College, de Londres, inicialmente como profesor de Genética. Hay que señalar aquí otro de los rasgos peculiares de Haldane que es su incapacidad para las tareas administrativas, la gestión anárquica que siempre hizo de los temas administrativos. Nunca pedía las becas de sus estudiantes, por ejemplo, por medio de los formularios y plazos estipulados, y luego montaba en cólera cuando las rechazaban; muchas veces pagaba de su bolsillo material y sueldos de personas que estaban bajo su cargo, pero todo ello no habría sido necesario con una buena gestión. También tenía ideas atípicas en educación. Decía que la Universidad estaba para enseñar a pensar y que cuanto más se controlara a los estudiantes menos pensaban por ellos mismos. El resultado es que muchas veces los estudiantes se encontraban sin dirección y perdidos. Pero hay que decir que en general el método funcionaba y que Haldane conseguía transmitir su entusiasmo por la ciencia y estaba siempre dispuesto a ayudar a los alumnos. En 1934 entra en la vida de Haldane Helen Spurway, la que sería su segunda mujer. Con 19 años Helen acudió a las clase de genética y cuatro años después sacó el doctorado, pero su presencia fue permanente en el departamento de Haldane. Era una mujer de mucho carácter también, de gran coraje, aguerrida y valiente. En estos años Haldane hizo dos contribuciones científicas importantes. En 1936 publicó en Nature la primera estimación de la tasa de mutación en humanos y en 1935 había preparado un mapa del cromosoma X en el que llevaba tiempo tratando de ubicar genes como el de la ceguera al color, sensibilidad exacerbada de la piel a la luz, ceguera nocturna, algunas enfermedades de piel y otros. Estudió la relación entre el gen de la ceguera al color y la hemofilia junto con Julia Bell en un gran número de familias de hemofílicos. Llegó entre otras cosas a la conclusión de que la hemofilia se mantenía por la aparición de nuevas mutaciones porque los hemofílicos morían jóvenes y , de media, tenían menos hijos - una cuarta parte- que las personas normales. Para explicar el número de hemofílicos existentes en los años 30 Haldane calculó que toda la población debería haber sido hemofílica 1000 años antes , lo que lógicamente es imposible. Estimó la tasa de aparición de estas mutaciones en la hemofilia en 1 por 50.000 personas por generación. Es interesante que este problema se parece al del mantenimiento de la esquizofrenia en la población a pesar de que los esquizofrénicos también dejan menos descendencia. Tal vez la explicación pueda ser la misma, la aparición de nuevas mutaciones.

Otro aspecto importante en la vida de Haldane son sus ideas políticas. Desde una posición que podríamos catalogar de liberal Haldane se fue moviendo desde mediados de los años 30 hacia el marxismo y a apoyar el partido comunista del que llegó a ser miembro oficial en 1942, pero antes ya escribía en su periódico, el Daily Worker y les apoyaba de múltiples maneras. En este cambio influyeron los acontecimientos históricos de la época: Hitler, el General Franco y el Gobierno de Chamberlain. Pensaba que el comunismo era la única manera de parar el fascismo, aunque no era esta la única explicación, por supuesto, de su cambio. Haldane ayudó a muchos emigrantes científicos de la Alemania nazi a instalarse en Gran Bretaña y estuvo en España en tres ocasiones. Aconsejó al gobierno de la República en cuanto a medidas de protección contra ataques con gas y también en la forma de proteger a civiles de los ataques aéreos. En total estuvo unos meses en España pero la experiencia le impactó mucho y le transformó personalmente (habló y escribió mucho de ella) y aumentó su convencimiento de que solo los comunistas podía parar a los dictadores. También le hizo un experto en ataques aéreos ya que sufrió unos cuantos (los republicanos españoles eran los que más experiencia tenían en ataques aéreos de Occidente) y se dio cuenta de que “eran el futuro”. De hecho, cuando regresó a Londres, aparte de colaborar en el movimiento “Aid Spain”, una de sus preocupaciones obsesivas fue presionar al Gobierno británico para que tomara medidas para proteger a la población de ataques aéreos. Pero no le hicieron caso. En aquella época el Gobierno estaba mucho más preocupado por los ataques con gas, pero el futuro - como la población de Londres pudo comprobar- le dio la razón a Haldane. Hizo campaña, normalmente en actos organizados por el partido comunista, por todo el país hablando de este peligro.

Y estalló la Segunda Guerra Mundial. Y Haldane participó como científico en ella trabajando fundamentalmente para la Marina, estudiando principalmente las condiciones de vida en los submarinos. Le pidieron ayuda tras el accidente del submarino H.M.S. Thetis, que tres meses antes del inicio de la guerra se hundió sin que los marinos pudieran salir con el resultado de 99 muertos. Haldane se dedicó a estudiar el efecto de monóxido de carbono, del frío, etc., y a estudiar la forma en que los hombres pudieran abandonar un submarino hundido. Hay que decir que los estudios los hacía él mismo y gente de su departamento, entre ellos la aguerrida Helen Spurway, su futura mujer. En muchas ocasiones perdían el conocimiento, convulsionaban, vomitaban, sufrían mareos y cefaleas por problemas de despresurización, se les perforaban los tímpanos, se sumergían en calderas de hielo, etc. A Haldane le quedaron secuelas medulares de por vida por algunas de esta lesiones. Hay que decir que uno de los conejillos de Indias de estos experimentos de Haldane fue el Dr. Juan Negrin, ex-presidente de la República española y médico también, que se apuntó como voluntario. Negrín fue uno de los pocos que mantenía la calma en estos experimentos a pesar de pasarlo verdaderamente mal. Al final, Haldane realizó un informe “sobre los efectos de las altas presiones, el dióxido de carbono y el frío”, para la Navy. Luego trabajó también en un proyecto de la Royal Navy de crear minisubmarinos que salieran de una nave nodriza para poner bombas o cortar redes de protección y volver a la nave. En Mayo de 1942 Haldane anunció formalmente que era miembro del partido comunista y esta militancia pasó a ocuparle una buena parte de su tiempo, como editor jefe del Daily Worker y como speaker en diferentes actos y foros. En 1945, Charlotte se divorció de él con lo que quedó libre para casarse con Helen. Fue un matrimonio que funcionó, y funcionó bien, a pesar de lo que muchos pensaron. Seguirían juntos hasta la muerte de Haldane.

Haldane dejaría el partido comunista en 1950 y en ello tuvo bastante que ver el caso Lysenko. Haldane dijo que había dejado el partido por la interferencia de Stalin con la ciencia aunque no fue la única causa. El caso Lysenko se puede decir que tiene dos partes. La primera parte es que lo que decía Lysenko (resumiendo, porque decía muchas cosas, podemos concretarlo en que planteaba la transmisión genética de caracteres adquiridos) fuera o no verdad desde el punto de vista científico. Y la segunda parte es cómo se trataba  a los oponentes a Lysenko. Lysenko empezó sus experimentos en Ucrania, en unas unidades investigadoras creadas por Vavilov, un genetista al que Haldane conocía porque fue su anfitrión cuando visitó Rusia en 1928, y Vavilov acabó en el Gulag, condenado a muerte en Siberia. A los socialistas rusos no les venía nada bien que los hombres no nacieran iguales desde el punto de vista biológico y les gustaban más las ideas de Lysenko que -aunque se referían a agricultura en principio- implicaban que se podía cambiar al ser humano y moldearlo a voluntad. Y, ni cortos ni perezosos, decidieron que la ciencia tenía que estar de acuerdo con la filosofía del materialismo dialéctico. Por ejemplo, una resolución de la sección de Astronomía de la Academia de Ciencias de la URSS empezaba diciendo: “La moderna cosmogonia burguesa se encuentra en un estado de profunda confusión ideológica resultado de su rechazo a aceptar la única verdad del concepto dialéctico-materialista, a saber, la infinitud del universo con respecto al espacio y le tiempo...” Haldane escribió a Lysenko para pedirle los datos de sus experimentos ¿dónde estaban los datos? ¿ se podían revisar? ¿se podían reproducir? Pero los datos nunca llegaron.

Y la situación cambió radicalmente en el verano de 1948. La Academia de Ciencias tomó doce resoluciones por las que se abolían los laboratorios existentes de genética “normal”, lo que los socialistas rusos llamaban genética de Morgano-Weisman, condenada como “pseudociencia” no patriótica e idealista. La dirección materialista de Michurin, de la que Lysenko era continuador, era “la única forma aceptable de ciencia, porque está basada en el materialismo dialéctico y en el principio de cambiar la naturaleza para el beneficio del pueblo”. Como dijo Julian Huxley, ya no quedaban dudas de que “La ciencia en la URSS ya no es una actividad internacional de trabajadores libres cuyo principal interés es descubrir nuevas verdades y hechos sino una actividad subordinada a una ideología particular y diseñada para asegurar resultados prácticos según los intereses de un sistema particular nacional y político”. ¿Y qué hizo Haldane? Pues Haldane se movió en la ambivalencia en este terreno hasta el final de sus días. Se produjo un conflicto entre dos de sus “Subyós”, el científico y el comunista (a un lado la verdad científica, al otro la necesidad de apoyar a sus camaradas comunistas), que no pudo resolver. Por un lado realizó afirmaciones contrarias a Lysenko como éstas: “Algunos marxistas han reaccionado con demasiada fuerza contra la aplicación de nociones biológicas al ser humano, y asumen que todas las diferencias entres seres humanos se deben al ambiente...pero sabemos en la práctica, y debemos admitir  totalmente en la teoría que personas diferentes tienen diferentes capacidades, que algunos son capaces de hacer contribuciones mayores a la sociedad que otros, y que esto sería así aunque tuvieran iguales oportunidades”. También publicó “En defensa de la Genética” en el Modern Quarterly y se alejó cada vez más del partido. Pero, por otro lado, no condenó totalmente las teorías de Lysenko (sí parcialmente), y aunque condenó la interferencia de Stalin en la ciencia, firmó un mensaje de condolencia en 1953 a la muerte del dictador, y en 1962 decía que Stalin fue “un gran hombre que hizo un buen trabajo, y si no le denuncié entonces no voy a hacerlo ahora”. Siempre fue un comunista en espíritu.

En 1957 Haldane y su esposa Helen se trasladaron a la India donde vivieron sus últimos años. Los vínculos de Haldane con la India se remontan al año 1917, como ya he comentado, y posteriormente hizo varias visita al país (1952,1954...), creciendo su afinidad por él. Consideraba a la Gran Bretaña un estado criminal y la crisis de Suez fue el detonante de su marcha. Primero estuvo en Calcuta en un instituto creado a su medida pero, como casi siempre, acabó mal con su anfitrión, el profesor Pasantra Chandra Mahalanobis y entonces se trasladó a la ciudad de Bhubanesvar, en el estado de Orissa, donde fundó un laboratorio de Genética y Biometria (curiosamente, fue en esta misma ciudad donde pasó unos meses -que influyeron mucho en sus ideas sobre la moral- Jonathan Haidt). Haldane aprendió bengalí, se hizo progresivamente vegetariano, adoptó las vestimentas hindúes y simpatizaba con el hinduismo, y tomó la nacionalidad india en 1961. En 1963 Haldane viajó a la Haya y luego a USA, a Florida, a la segunda conferencia internacional sobre el origen de la vida, que fue un gran éxito, principalmente por la asistencia de Oparin y Haldane, que se habían carteado pero no se conocían en persona. Durante esta conferencia acudió por rectorragia a un hospital a que le vieran y le dijeron que podía tener cáncer y que había que ingresarle y estudiarle. Haldane decidió acudir a la conferencia, que era a lo que había ido a Florida, y mirarse a la vuelta. Cuando volvió a Londres fue estudiado - se le diagnóstico de cáncer de recto-, e intervenido quirúrgicamente. Regresó a la India y durante un tiempo se encontró bien pero enseguida empezó a tener problemas. Acudió a los médicos indios en Calcuta y las pruebas radiográficas mostraron que el cáncer se había extendido por el abdomen y el hígado y que sus días estaban contados. Lo curioso desde nuestra óptica de hoy es que los médicos de Londres ya tenían que haber visto esa extensión del tumor pero no le dijeron nada a Haldane, manteniendo éste la ilusión de que todo había ido bien. Los médicos indios escribieron a Jayakar, uno de los científicos que empezó a trabajar con Haldane en el Instituto Indio de Estadística de Calcuta y que se había ido con el a Bhubanesbar. Le decían que decidiera él si informar a la esposa o no. Jayakar le pasó la carta a Helen dejando en sus manos la decisión de informar a Haldane. Y Helen no lo dudó, conocía muy bien a Haldane, así que se fue hacia donde él estaba y le dijo que tenía una carta que contenía malas noticias acerca de la persistencia del cáncer, y se la pasó. Haldane arregló todo lo que pudo en referencia a su herencia y demás asuntos, y a lo largo del mes de Noviembre de 1964 se fue encontrando cada vez más débil, no se sostenía y el en la noche del 31 de Noviembre apenas podía respirar. En la mañana del primero de Diciembre le llevaron a un porche exterior desde donde se veía abundante vegetación y pájaros (en Bhubanesbar no hay invierno) y murió en paz.

Tras la muerte de Haldane, Helen Spurway se trasladó  a la ciudad de Hyderabad donde estudió la domesticación animal hasta su muerte en 1977.

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Referencia




martes, 23 de abril de 2013

Etología y Psicopatología de la mirada


La mirada es un componente muy importante de la interacción social. En esta entrada voy a comentar principalmente un artículo que trata sobre la función, evolución y neurobiología de la mirada, especialmente en los primates, en los que el rol de la mirada ha cambiado sustancialmente. Este cambio  se puede haber producido por modificaciones en la morfología de la cara y los ojos de los primates, cambios en la ecología y formas de vida y en la necesidad de comunicar información acerca del ambiente, y también acerca de los estados emocionales y mentales. Hay regiones en el cerebro de los monos y los humanos que contienen neuronas que responden selectivamente a las caras, el cuerpo y la mirada. La capacidad de seguir la mirada de otro individuo está afectada en individuos con autismo así como con otras psicopatologías y lesiones cerebrales. El autor del artículo propone que el seguimiento de la mirada está cableado en el cerebro en un circuito que abarca la amígdala, el surco temporal superior y el córtex órbitofrontal.

La vida social ofrece una serie de ventajas pero también acarrea unos costes a los miembros del grupo. Grupos grandes protegen de depredadores y aumentan la probabilidad de aprender de los demás pero, a la vez, aumentan la competencia por recursos y parejas entre los miembros del grupo. A medida que aumenta el tamaño del grupo aumenta la complejidad de las interacciones y se requiere que los individuos tengan acceso a información sobre su posición jerárquica y sobre las intenciones y emociones de los demás. Los primates han ido basándose cada vez más en señales visuales; la formación de coaliciones, el engaño, la reciprocidad y el conocimiento de relaciones entre terceros sería muy difícil sin un sistema de señales visuales. El cerebro primate contiene más de 30 regiones dedicadas al procesamiento visual. En esto influye no solo el medio social sino el físico, las especies que viven en un medio arbóreo tienen necesidad perceptivas diferentes de las que viven en el suelo. También ocurre que las señales olfativas y acústicas tienen dos desventajas respecto a las visuales. La primera es que cualquiera en el radio de acción de un sonido o un olor puede percibirlas (incluso los depredadores) y que proyectan una información más simple. Las señales visuales pueden  ser más específicas.

Señales visuales importantes surgen de la cara. La cara provee un montón de información social acerca del sexo del individuo, la edad, familiaridad y potencialmente de sus intenciones y estado mental. Y los ojos son un componente muy importante de la cara capaces de informar también de estados emocionales y mentales. La mirada indica a otros animales cuál es el interés de ese individuo tanto en su medio exterior como interior, aunque no es la única manera. En cuadrúpedos la dirección del cuerpo y de la cabeza puede ser suficiente para conocer la dirección de su atención, pero en bípedos es más complicado. Por supuesto la dirección de la cabeza y la referencia de la nariz u hocico nos marca el foco de interés pero en humanos los cambios morfológicos en la cara hacen que el hocico sea menos prominente (la nariz sigue siendo una referencia) y en general la cara es menos prominente que en otros primates. Estos cambios anatómicos pueden haber hecho que la importancia como fuente de información se haya trasladado de la forma de la cara en general a los ojos, y la zona que los rodea ( cejas, entrecejo...).

Como decimos, los ojos son un punto de interés especial para los humanos (son también uno de los primeros puntos de contacto entre las madres y los hijos) pero ya eran también importantes en otros vertebrados. Sólo hay que fijarse, por ejemplo, en que algunas especies de mariposas y polillas han desarrollado patrones con forma de ojo en sus alas para disuadir a potenciales depredadores de atacarlas, ya que esos ojos de las alas se parecen a los de otros depredadores (felinos y aves de presa) que son los enemigos naturales de los depredadores de las mariposas. Es interesante observar que los depredadores suelen tener los dos hijos mirando al frente porque la visión binocular ayuda en el proceso de la caza. Las presas, por contra, suelen tener un ojo a cada lado buscando cubrir un perímetro de 360 grados a su alrededor como defensa. Una cuestión muy importante de reconocer la presencia de unos ojos es saber si te están mirando a ti o no. Si te miran te has convertido en una diana. Un gran número de especies son capaces de hacer esta distinción. Por ejemplo, las iguanas pueden diferenciar si un humano que se aproxima a ellas las está mirando o no, y escapan antes si las está mirando que si no. Algunas especies de pájaros son también capaces de esta distinción. Los pollos responden quedándose rígidos (inmovilidad tónica) a la mirada humana y la duración de la inmovilidad se reduce si el observador mira hacia otra parte. Este fenómeno se ha descrito también en lagartos. Hay serpientes que son capaces de hacerse las muertas y eso ocurre cuando hay ojos que las están mirando.

Hablando de pájaros, los cuervos tienen unas prestaciones que sugieren que son capaces incluso de engañar. Estos animales tienen una serie de conductas complejas acerca del hecho de que esconden y entierran comida para consumirla posteriormente. Entonces, si otro pájaro les ve mientras la esconden se quedarían sin ella, y los cuervos son muy sensibles a esta posibilidad. Para evitarlo, el animal que va a esconder comida se aleja y a menudo se esconde detrás de alguna estructura que impida la visión del otro. Interrumpen su maniobra de enterramiento para mirar alrededor y si detectan que les observan, cogen el alimento y lo esconden en otro sitio cuando no haya nadie observando. También suelen volver al sitio al de uno o dos minutos de esconder la comida para ver si hay moros en la costa. Los observadores a su vez esperan unos minutos a que el pájaro que ha escondido la comida se vaya para ir a por ella. Si el que la ha escondido está presente entonces buscan por otro lado para despistar. Hay sugerencias de que siguen incluso la mirada humana y se cambian de posición para poder ver alrededor de un obstáculo. También recuerdan quién les ha mirado previamente y vuelven a esconder la comida con más frecuencia si les miran esos individuos que si les mira alguien nuevo. En un experimento, un cuervo subordinado desarrolló la habilidad de encontrar rápidamente comida que habían escondido los experimentadores pero un macho dominante se la quitaba. Aprendió entonces a buscar donde no era para confundir al dominante y luego iba rápidamente a coger la comida al lugar donde se encontraba realmente. Las ardillas también esconden comida en sitios lejanos, a veces fingen que han escondido en un sitio y no es así, y también se ponen de espaldas a otras ardillas cuando esconden. Otros mamíferos también dan la espalda para evitar la visión, incluidos los niños ya desde los 16 meses de edad para esconder lo que se traen entre manos. Los loros también son capaces de detectar la dirección de la mirada de unos ojos y detectar si pueden ser capturados. 

Como decíamos, los primates tienen un gran interés en los ojos y la región alrededor de los ojos, y discriminan muy bien si les están mirando o no. Hay un detalle morfológico interesante que diferencia los humanos de muchos otros primates y es que nuestra esclerótica es blanca, mientras que en la mayoría de los primates es de color oscuro. En un estudio de 88 especies solo los humanos tenían la esclerótica blanca y el iris oscuro. La esclerótica de la mayoría de los primates es marrón o marrón claro, con dos especies (macacos del Viejo Mundo) con escleróticas de color pálido y cuatro especies (del Viejo y Nuevo Mundo) con una esclerótica parcialmente blanca. También se ha observado que la esclerótica de los macacos infantiles es más clara que la de los adultos (¿otro rasgo neoténico humano?. Se ha sugerido que esto es así para que los adultos puedan mirar por el rabillo del ojo sin que los demás se den cuenta o se sientan amenazados, mientras que en los pequeños esto no es una amenaza. En cualquier caso determinar la dirección de la atención de un individuo es más difícil cuando la esclerótica y el iris son del mismo color. En humanos es más fácil interpretar la dirección de la mirada, pero a la vez esto la hace tal vez más agresiva.

Es interesante señalar que se han constatado cambios fisiológicos en primates cuando detectan contacto visual, lo que sugiere que el contacto visual es un estímulo emocional.  Un investigador observó que el trazado electroencefalográfico (EEG) cambiaba dramáticamente si miraba a los macacos: “cuando el animal descubría que estaba siendo observado, la respuesta se deprimía durante el tiempo que el animal podía ver al experimentador...Tal aplanamiento ocurría regularmente cada vez que el animal se daba cuenta de que el experimentador se fijaba en él...El significado directo de la mirada del experimentador... sugiere la focalización de una atención discriminatoria de una cualidad necesaria para la supervivencia.” Esta respuesta fisiológica puede formar parte de un circuito que liga el contacto visual a cambios hormonales y motores durante el cortejo y la conducta sexual entre monos machos y hembra. Un investigador observó que las hembras que se ofrecían presentando sus partes traseras a machos específicos causaban que los machos se masturbaran y eyacularan, pero solo cuando había contacto visual entre el macho y la hembra. En este sentido, el sexo cara a cara que se observa en grandes simios como bonobos, orangutanes y humanos puede utilizar el mirarse a los ojos como un método de confirmar y reforzar el vínculo sexual y afiliativo.

Una función importante de la mirada social es determinar el lugar que ocupa un individuo en la jerarquía. Se llama a esto atención social de manera que cada individuo recibe atención en función de su rango. Los animales más dominantes en la jerarquía reciben el mayor número de miradas (procedentes de animales menos dominantes) y ellos miran menos a los demás. 

Otro aspecto muy importante de la mirada es el de la atención conjunta y la atención compartida, que son dos cosas muy parecidas. Atención conjunta es que un individuo mire lo mismo que está mirando otro, y atención compartida que se miren entre ellos y sepan que los dos están mirando lo mismo (ver imagen). Es algo que en la especie humana todavía se discute, cuándo aparece, y se estima que es en un rango que va de los 6 a los 18 meses. Esta capacidad es muy importante para el aprendizaje en general, y para el aprendizaje del lenguaje en particular. Es un tema que se ha estudiado en animales con mucho revuelo acerca de qué animales son capaces y cuáles no. Resumiendo, los monos, primates (chimpancés, orangutanes y gorilas) y perros parece que pueden seguir la mirada de otro individuo. En el caso del perro se propone que es el papel de la domesticación lo que influye pero hay que tener en cuenta que el perro es un animal cazador en grupo, desde el punto de vista evolucionista, y este tipo de caza requiere cooperación que puede haberse dado por medio de la mirada y la monitorización de la orientación corporal. He leído también que los zorros plateados domesticados por Belyaev también eran capaces de atención conjunta. En primates hay evidencia de que pueden seguir la mirada a objetos y localizaciones específicas y que la mirada puede ser más reflexiva y dar información acerca de intenciones y estados mentales. Existen muchos ejemplos individuales de que algunos primates usan la mirada para dar información de intenciones, como el chimpancé que en  medio de una pelea mira al enemigo y a un amigo a la vez como pidiéndole ayuda, pero no hay muchos estudios sistemáticos. En el artículo de referencia tenéis una tabla con las distintas capacidades de seguimiento de mirada por especies.

Desde el punto de vista neurobiológico se sugiere que el circuito cerebral que codifica la dirección de la mirada comprende la amígdala, el surco temporal anterior superior y la corteza órbitofrontal. El papel de la amígdala es destacado por muchas razones. Está relacionada con el miedo y la defensa del organismo (y la mirada como hemos visto es una cosa de la que hay que defenderse), se activa en concreto ante caras amenazantes, y las lesiones en la amígdala originan un déficit en el procesamiento de la dirección de la mirada.

Por último, algunos comentarios respecto a la psicopatología de la mirada. Como decíamos, la capacidad de fijarse en el objeto de la atención de otro aparece en el desarrollo normal entre los 12 y los 18 meses, y la capacidad de deducir estados mentales a partir de la mirada aparece alrededor de los 36-48 meses. Los individuos autistas tienen problemas con muchas formas de comunicación social y el procesamiento de la mirada está dañado a diferentes niveles en estos sujetos, como en el contacto visual, seguimiento de la mirada, atención conjunta y entendimiento de la mirada en un contexto mentalista. Estos déficits no se ven, por ejemplo, en niños y adultos con Síndrome de Down y son un indicador importante de autismo. En un estudio de 16.000 niños de 18 meses de edad se les pasó tres tests (señalamiento protodeclarativo, monitorización de la mirada y el “jugar a ser”- pretend play-), y de los 12 niños que fallaron los 3 test, 10 fueron diagnosticados de autismo, diagnóstico confirmado 3,5 años después.

En la Esquizofrenia ocurre un síntoma muy curioso de forma casi constante en todos los sujetos, que aparece ya en las fases iniciales, y posteriormente de forma continua y en las recaídas. Se llama Síndrome Referencial y consiste en la sensación de ser observado, de que los demás se fijan en uno, de que tienen un interés especial en el sujeto, y casi siempre es vivido como una amenaza, como que el sujeto está en peligro. A la luz del estudio que acabamos de hacer de la evolución de la mirada podemos plantear con visos de verosimilitud la hipótesis de que el Síndrome Referencial es una respuesta defensiva, antigua filogenéticamente, que se dispara en la Esquizofrenia de forma inapropiada. Como hemos comentado, ser observado puede ser el primer paso para ser agredido y , como sugieren los estudios electroencefalográficos que hemos comentado, estamos ante una respuesta necesaria para la superviviencia. Un estudio reciente encuentra precisamente esto, que pensar que nos miran está cableado en nuestro cerebro y que, por defecto, en situaciones de indeterminación tendemos a pensar que nos miran. Se podría proponer, además, que una disfunción en las neuronas del surco temporal superior daría lugar a la interpretación errónea de estímulos visuales en la Esquizofrenia. En cualquier caso, tenemos aquí un ejemplo más de cómo una visión evolucionista nos puede ayudar a entender de dónde salen conductas tanto normales como alteradas de la mente humana.

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