jueves, 14 de agosto de 2014

Psicología Fetal

Peter Hepper
Durante 38 semanas de nuestras vidas vivimos bajo el agua, en una relativa oscuridad, calentitos, incluso cómodos. Nos desarrollamos más rápido que en cualquier otra edad, experimentamos olores y ruidos y hacemos ejercicio regularmente. En ese tiempo ocurren muchas cosas que tendrán una gran importancia para el futuro de nuestras vidas, pero no tenemos recuerdos de toda esa época. Es más, tal es el desprecio que tenemos por esa etapa que es justamente cuando acaba cuando consideramos que empieza nuestra edad oficial.

Sin embargo, esas 38 semanas son claves y el estudio de la psicología fetal está empezando a aclarar la trascendencia de la etapa prenatal y sus conductas para nuestro desarrollo. Este conocimiento puede servir para mejorar la salud del feto. Vamos a ver algunas de las conductas del feto.

Aunque las embarazadas dicen que el feto se empieza a mover a las 16-20 semanas de gestación, los ultrasonidos dicen que, en realidad, éste se empieza a mover a las 7-8 semanas. Empieza por la columna vertebral con movimientos de la espalda y poco a poco estos movimientos se van extendiendo y a las 14-15 semanas ya ha aparecido todo el repertorio. Al final del embarazo hay cuatro estados conductuales en el feto: quieto dormido, activo dormido, quieto despierto y activo despierto, que son los precursores de los estados conductuales que vemos en el recién nacido. Una curiosidad es que la preferencia manual se observa ya a las 10 semanas pero no se ha informado de diferencias hemisféricas a esa edad, lo que sugiere que son los movimientos diferenciales derechos e izquierdos los que conducen a una lateralización pero no al revés. Movimientos oculares rápidos REM se observan en el último trimestre de embarazo.

A nivel sensorial, el único sentido que prácticamente no se estimula en el útero es la visión y el tacto es el primero en desarrollarse. A las 8 semanas el feto responde a tocamientos alrededor de los labios y la mejilla. A las 14 semanas todo el cuerpo, excepto la espalda y la parte alta de la cabeza, responde al tacto. El feto toca su propia cara desde las 10-11 semanas.

Aromas y sabores de la dieta de la madre pasan al líquido amniótico por lo que cuando el feto empieza a tragar el líquido amniótico -alrededor de la 12ª semana- puede experimentar los sabores de la dieta de su madre. Para las semanas 15-16 el feto responde al sabor del líquido amniótico y traga más si es dulce que si es más “amargo”. 

El feto responde a sonidos desde la semana 22-24. Al principio sólo oye las frecuencias bajas ( 250-500Hz) pero luego se va ampliando y al final del embarazo puede diferenciar voces y sonidos. El ambiente uterino es ruidoso: el latido cardiaco de la madre, el flujo de sangre, el aparato digestivo, todos ellos contribuyen al ruido ambiental. Se oyen también los sonidos del mundo exterior, aunque algo atenuados. Es interesante que hay muy poca atenuación en el rango de frecuencias 125-250Hz, que es el de la voz humana.

Un asunto que se debate y no está aclarado es el de la sensibilidad al dolor. En niños prematuros se ve que hay respuestas de dolor a las 24-26 semanas y en analítica se ven respuestas de estrés a pinchazos a las 23 semanas. Sin embargo, dado que el dolor es un fenómeno subjetivo no podemos llegar más allá por ahora.

Otra cuestión es si el feto puede aprender. Hay estudios de los años 30-40 del siglo pasado que demuestran condicionamiento clásico al final del embarazo y recientemente se ha demostrado habituación a estímulos auditivos a las 22-24 semanas. Los recién nacidos prefieren la voz de su madre a la de otra mujer y se cree que esta preferencia se adquiere prenatalmente. Los recién nacidos prefieren también música que han oído antes de nacer que música que no han oído nunca. Estas preferencias se observan a las 36 semanas pero no a la 30ª semana, lo que quiere decir que el aprendizaje de canciones y voces ocurre después de las 30 semanas.

El feto también aprende acerca de sabores y olores. Por ejemplo, si la madre come ajo durante el embarazo, el recién nacido tiene menos aversión al ajo que niños cuya madre no ha comido ajo. Los recién nacidos también tienen una preferencia por el olor de su madre que el de otra mujer.

Lo que no se sabe es si el aprendizaje prenatal puede dar lugar a preferencias duraderas en el tiempo. Parece que si no hay nuevos estímulos, las preferencias musicales se pierden a las 3 semanas. Lo que no está demostrado es que programas de estimulación prenatal tengan un influencia en el desarrollo del feto. Ese tipo de programas no tiene base científica.

¿Por qué se mueve, siente su ambiente y aprende el feto?. Es posible que  la conducta y experiencias del feto sean meros subproductos del proceso de maduración, pero las investigaciones sugieren que la conducta del feto es importante para su desarrollo tanto antes como después del parto. Por ejemplo, practicar movimientos respiratorios no tiene sentido en el útero pero aparecen ya a las 9-10 semanas y ocurren un 30% del tiempo a las 30 semanas. Aunque no hay aire en el útero estos movimientos ayudan al desarrollo de los circuitos neuronales responsables de la respiración asegurando que todo funcione bien cuando nazca.

Los movimientos del feto son también esenciales para la formación de las articulaciones y del tono muscular. Al principio, las articulaciones son unas superficies bastas pero a medida que el feto se mueve se van refinando y modelando hasta permitir una movilidad completa. La ausencia de movimientos en las articulaciones puede conducir a malformaciones. 

El aprendizaje prenatal olfativo puede ayudar a facilitar el amamantamiento. Los mismos procesos que hemos comentado antes que dan sabor al líquido amniótico dan también sabor a la leche materna, por lo que el feto puede aprender acerca del sabor de la leche tragando líquido amniótico. En este sentido es mejor que la madre no varíe la dieta tras el parto para que el bebe coja bien el pecho. Por supuesto, todos estos procesos de aprendizaje de olores y sabores son muy importantes también para el proceso del apego, para que el bebé y la madre se vinculen bien, al favorecer el reconocimiento de la madre. Aunque el bebé no pueda ver bien a la madre, o ella se encuentre lejos, la puede oír y oler. 

A un nivel más general, las experiencias fetales ayudan al desarrollo en general y especialmente estimulan el desarrollo del cerebro. El periodo fetal es el de más rápido desarrollo del cerebro. En el momento cumbre se están produciendo 250.000 células cerebrales por minuto. El ambiente normal prenatal produce la estimulación necesaria para la maduración del SNC.

Resumiendo, las primeras semanas de nuestro desarrollo son todavía un misterio pero la incipiente ciencia de la psicología fetal está empezando a revelar la importancia de este periodo para el resto de nuestras vidas.

@pitiklinov

Referencia



miércoles, 13 de agosto de 2014

Carta de Stephen Fry a una mujer depresiva

El reciente suicidio de Robin Williams ha disparado la preocupación de la gente por el tratamiento de la depresión y la prevención del suicidio. En ese contexto Jerry Coyne mencionaba esta carta de Stephen Fry que os voy a copiar a continuación porque me ha parecido que Fry ofrece en ella realmente un buen consejo que puede ser de ayuda a las personas que padecen depresión. En el año 2006 una mujer  de nombre Crystal Nunn, que estaba sufriendo una depresión, escribió al actor y director Stephen Fry, un hombre que ha sufrido depresiones con ideación suicida y padece Trastorno Bipolar, en busca de ayuda. Esta es la respuesta de Fry:

“Querida Crystal,

Me apena oír que la vida te está golpeando fuerte en estos momentos. Dios sabe que puede ser muy duro cuando nada parece que encaja y nada nos llena. No estoy seguro de que exista un consejo específico que yo pueda dar que ayude a que vuelva el gusto por la vida. Aunque lo hacen con la mejor intención, duele que nos recuerden cuánto nos aman los demás cuando tú no te amas a ti mismo.

He encontrado que es de ayuda pensar acerca de las emociones y sentimientos propios como similares a los cambios meteorológicos.

He aquí algunos hechos obvios acerca del tiempo:

Es real
No puedes cambiarlo con tus deseos
Si llueve y está oscuro, realmente llueve y está oscuro, y no puedes cambiarlo
Puede estar oscuro y llover 15 días seguidos

PERO

Algún día saldrá el sol
No podemos controlar cuando saldrá el sol, pero saldrá
Algún día

Ocurre lo mismo con nuestros estados de ánimo. El enfoque equivocado es creer que son ilusiones. Son reales. La depresión, la ansiedad, la apatía -son reales como el tiempo- Y DE LA MISMA MANERA, NO ESTÁN BAJO NUESTRO CONTROL. No son culpa nuestra

PERO

Pasarán: algún día lo harán

De la misma manera que uno debe aceptar el tiempo, uno tiene que aceptar cómo se siente acerca de la vida a veces. “Hoy es un día de mierda” es un enfoque perfectamente realista. Se trata de encontrar una especie de paraguas mental. “Hey-ho, está lloviendo dentro de mí: no es culpa mía y no hay nada que pueda hacer más que aceptarlo. Pero el sol podría salir mañana, y cuando lo haga, lo aprovecharé”.

No sé si esto te sirve de algo: podría no serlo y, si es así, lo siento. Simplemente pensé en escribirte algo para desearte buena suerte en tu búsqueda por encontrar un poco más de placer y sentido a la vida.

Mis mejores deseos

Stephen Fry




miércoles, 6 de agosto de 2014

Cuatro Curiosidades sobre la Hipnosis

En el libro The Illusion of Conscious Will, de Daniel Wegner tenemos un excelente capítulo sobre lo que se sabe científicamente de la hipnosis. Muy resumidas algunas de las cosas que cuenta:

1-La Hipnosis cura las verrugas. Existe el mito de que la hipnosis confiere a los sujetos hipnotizados superpoderes como adivinar el futuro, caminar sobre fuego, una fuerza sobrehumana, levitar, o incluso regresar en el tiempo hasta vidas anteriores. Por supuesto, nada de eso es cierto, pero sí se ha demostrado algunas cosas que los hipnotizados sí pueden hacer y que exceden las capacidades habituales. Una de ellas es la capacidad de reducir la experiencia del dolor. En estudios controlados, la hipnosis fue más eficaz como analgésico que la morfina, el diazepam, la aspirina, la acupuntura o los placebos. También se ha observado que se pueden curar las verrugas con la hipnosis, lo cual igual no es muy sorprendente porque también se curan por sugestión. La verdad es que la hipnosis tiene muchos elementos en común con el efecto placebo (como el hecho de ser una interacción social) y se podría decir que la hipnosis es un efecto placebo en palabras en vez de en pastillas.

2- La Hipnosis no mejora la memoria. De hecho, parece que la hipnosis es una buena manera de olvidar. Los estudios de amnesia inducida hipnóticamente sugieren que la gente puede olvidar por medio de la hipnosis. Pero, y esto es muy importante, la investigación no encuentra que la gente pueda recordar por  medio de la hipnosis cosas que no había olvidado por hipnosis. En cambio, los sujetos hipnotizados recuerdan cosas en línea con las preferencias del hipnotizador. Los estudios también muestran que la hipnosis no refuerza la seguridad de los recuerdos sino que meramente aumenta la confianza del sujeto en sus falsos recuerdos.

3- La Hipnosis puede inducir actos inmorales. Se ha debatido mucho la cuestión de si se puede inducir a una persona hipnotizada a cometer actos inmorales de tipo sexual o actos criminales. La realidad es que hay estudios en los que a personas hipnotizadas se les pidió coger una serpiente venenosa o tirar ácido al hipnotizador y la mayoría de los sujetos lo hicieron (el hipnotizador estaba protegido y delante de la serpiente había un cristal). Esto sugiere que la hipnosis es realmente poderosa. Sin embargo, existe un estudio muy interesante, el de Orne y Evans, de 1965, que introduce un matiz interesante en este debate. En este estudio se repitió lo de la serpiente y el ácido y los sujetos hipnotizados lo hicieron. Sin embargo, se utilizó otro grupo al que se pidió que simulara la hipnosis y engañara al hipnotizador y esos sujetos también hicieron los actos peligrosos. Pero lo que es todavía más curioso es que había otro grupo control de individuos no hipnotizados a los que se pidió lo mismo y 3 de 6 lo hicieron también. Los sujetos luego decían que sabían que era un experimento hecho por científicos y que no podía pasar nada raro pero ahí queda la duda. Parece que no es necesario estar en trance par hacer burradas. Por otro lado, experimentos como los de Millgram demuestran que se puede influenciar a la gente para hacer daño a los demás, o a ellos mismos, sin necesidad de la hipnosis.
Neukomm hipnotiza a Ella

4- Existe por lo menos un caso informado de muerte inducida por hipnosis. En 1894 el hipnotizador Franz Neukomm trabajaba con una mujer muy susceptible a la hipnosis llamada Ella Salamon a la que había hipnotizado muchas veces en su show. Normalmente, Neukomm hacia subir a una persona de la audiencia y pedía a Elle que se metiera en la mente de la persona y que informara de su salud. Una noche Neukomm cambió las instrucciones y le dijo a Ella: “ tu alma dejará tu cuerpo para entrar en el cuerpo del paciente” Ella se resistió como no era normal y dijo que no haría eso. Neukomm repitió firmemente lo de “dejar tu cuerpo”, la indujo un trance más profundo y repitió la orden. Ella murió, aparentemente de un fallo cardiaco. Lógicamente no hay manera científica de establecer que la hipnosis fue la causa de la muerte, pero Neukomm fue acusado de asesinato y condenado.

@pitiklinov

Referencia


¿Para qué sirve la Serotonina?

Acaba de publicarse un estudio con unos resultados francamente contraintuitivos porque vienen a concluir que la serotonina no sirve para mucho en el organismo, si es que sirve para algo. El estudio describe lo que ocurre en ratones en los que se bloquea la producción de serotonina a partir del triptófano al noquear (knockout) los genes TPH1 y TPH2 que codifican para las enzimas triptófano hidroxilasa 1 y triptófano hidroxilasa 2. Estas enzimas son necesarias para la síntesis de serotonina fuera del cerebro (la TPH1) y en el cerebro (la TPH2). Por lo tanto, si no hay triptófano hidroxilasa no hay serotonina. En los ratones a los que se les bloquean los dos genes la reducción de serotonina es de un 94-99%.

Lo fundamental es que los ratones son absolutamente normales en casi todo (movilidad, función inmune, corazón, sistema endocrino, visión, etc), salvo que son un poco más pequeños y con menos grasa corporal. Esto contrasta por ejemplo con el bloqueo de la producción de catecolaminas al noquear la tirosina hidroxilasa caso en el que se produce una letalidad perinatal. 
En determinados tests que se emplean en el estudio de fármacos antidepresivos, como el de esconder canicas, el de nadar de forma forzada o el de suspensión por la cola sí se observan algunas diferencias aunque tampoco muy marcadas y un poco difíciles de interpretar ( sí se observan diferencias en el procesamiento del dolor). La conclusión de los autores es que la serotonina no es esencial para el desarrollo general y que su papel en la conducta es más bien modulador que esencial.

Estos resultados son sorprendentes no tanto porque los ratones no se vuelvan “depresivos”, “obsesivos”, “suicidas”, “agresivos", “adictos” o lo que convenga según las diversas versiones del mito serotoninérgico, sino porque el aparente bienestar de los ratones que tienen la serotonina capada introduce la cuestión de por qué ha sido seleccionada la serotonina. Es muy difícil pensar que el neurotransmisor más antiguo, utilizado incluso por insectos y organismos unicelulares, y que actúa sobre nada menos que 14 receptores serotoninérgicos distintos, sea totalmente prescindible. La selección natural no es amiga de gastar recursos en cosas que no sirven para nada. 

Una posible explicación es que otros sistemas de neurotransmisores o cerebrales asuman la función que normalmente realiza la serotonina, y esto no se analiza en el estudio. Es decir, no se mira, por ejemplo, si hay ocupación de los receptores serotoninérgicos por otros mensajeros diferentes a la serotonina, o algún tipo de actividad vinculada a estos receptores. También podríamos plantearnos  incluso si la serotonina es un neurotransmisor suplente, en vez de titular, y por eso al eliminarlo no se nota mucho. Es también conocido que a lo largo del desarrollo de un organismo es muy raro que el bloqueo de un solo gen tenga consecuencias en el organismo porque es compensado por otros (por un proceso de canalización), pero esto no ocurre en el caso de la tirosina hidroxilasa y las catecolaminas. En todo caso, da mucho que pensar.

@pitiklinov

Referencia


sábado, 2 de agosto de 2014

Latrinalia

Colaboración de Juan Medrano

Nick Haslam
Nick Haslam, profesor de Psicología en Melbourne, Australia, publicó en 2012 un curioso volumen, titulado “Psychology in the Bathroom” en el que estudia los fenómenos psicológicos relacionados con las funciones y actuaciones que tienen lugar en esos lugares a los que eufemísticamente se denomina cuartos de baño. De hecho, aunque es justo reconocer que no está fuera de lugar llamar cuarto de baño a los habitáculos que, especialmente en los hogares, están destinados al aseo y al (efectivamente) baño, lo que a Haslam (precisamente) le interesa en su obra son en realidad las actividades de eliminación que se ejecutan en esos espacios y que se reconocen (más fácilmente) si los denominamos con términos más directos como excusado, la letrina, el retrete, el wáter, el WC; no sé si me explico.

A lo largo de su obra, Haslam analiza cuestiones tan relevantes como el colon irritable, lo que llama “vejiga nerviosa”, la flatulencia, la personalidad anal, la coprolalia o la trascendente cuestión de si en el retrete debe dejarse levantada o bajada, no la tapa (que parece no estar incorporada al citado trono en Australia), sino el asiento supletorio intermedio, cuestión que analiza con detalle, aportando sólidos argumentos estadístico – utilitaristas, pero también sociológicos y éticos, en lo que podría ser un buen ejemplo de parodia de un artículo científico.
  
Nos detendremos en un capítulo que atinadamente dedica el autor a los llamados graffiti de retrete, es decir, a la producción gráfica, a veces escrita, a veces plástica, que caracteriza a estos lugares. El término técnico para denominarlos, por cierto, es el de latrinalia, acuñado hace cerca de 50 años por Dundes y que da título a una obra de Bill Foehring que recopila y muestra toda una selección de producción latrinálica esencialmente plástica. 
La obra de Bill Foehring

Los graffiti de excusado, según muestra Haslam, no son un fenómeno reciente, ya que existen indicios de su existencia nada menos que en la antigüedad romana. Vestigios más recientes demuestran su existencia en el XVIII inglés, de lo cual nos da prueba Haslam con un sentido graffiti en verso. Pero desconocemos cómo se distribuían en aquel entonces los locales en los que se produce y expone la latrinalia. En nuestros días, Haslam nos recuerda, estos cubículos tienen dos características muy notables. La primera es que son espacios en los que se desarrollan actividades de naturaleza tabú desde el punto de vista del respeto y la convivencia sociales, y se desarrollan, además, en privado. La segunda es que están por lo general claramente segregados por sexo (perdón: género). De lo uno y de lo otro se sigue que pueden facilitar la expresión de contenidos que no se escribirían o dibujarían en cualquier otra pared.
 
Latrinalia añeja con alusiones a la guerra de Vietnam, Nixon y el símbolo de Haz el amor y no la guerra


Sobre esos contenidos existe un cierto cuerpo científico del que Haslam nos ofrece una visión global. Si bien es cierto que en los últimos años su producción ha caído en picado, según nos señala nuestro autor, la latrinología tuvo su época dorada en los años 70 y 80 del pasado siglo. Gracias a las aportaciones de estudiosos en la materia es posible construir una taxonomía temática, que abarca cuestiones muy diversas. En primer lugar, la temática sexual (desde expresiones puramente descriptivas hasta alardes de potencia, virilidad o dimensiones, pasando por búsquedas de contacto homosexual), a la que sigue la amorosa (entendiendo como tal la romántica: declaraciones de amor, petición de consejo u opinión sobre un problema con la pareja o cómo seducir a una persona de la que se está enamorada, algo, por lo visto, muy común en excusados femeninos). Otros temas son el insulto puro y duro (racista, sexista, machista), la política, el humor, la autorreferencia, es decir, el graffiti que alude al propio hecho de latrinalear, lo que incluye cadenas en que una primera anotación da pie a respuestas o comentarios. Finalmente, se distinguen graffiti de contenido puramente escatológico que, nos aclara Haslam, “se inspiran en los procesos y productos de la eliminación”. Existen además variantes que combinan las clases previamente descritas; esto es: pueden existir, por ejemplo, graffiti insultantes de contenido político.
 
Latrinalia que combina las variantes autorreferencial y sexual


Uno de los dogmas clásicos de la latrinología es la clara diferencia entre los contenidos de los graffiti de los excusados masculinos y femeninos. Los primeros, asegura un amplio cuerpo doctrinal y empírico, son más directos, soeces, humorísticos y demandan contactos sexuales tanto hetero como homosexuales. Los femeninos son, en cambio, menos expresivos, se centran en el amor, que no en el sexo, e inician a veces auténticos consultorios sobre problemas personales. Los graffiti femeninos son, por tanto, más relacionales que pura expresión (ya se sabe, dicho sea de paso, que el cuarto de baño femenino suele ser un lugar de encuentro, al que las mujeres acostumbran a ir en grupo). La tradición latrinológica sostiene también que las mujeres son mucho menos productivas y que los grafitis de los excusados femeninos son “escasos y carentes de imaginación”. La creatividad, por lo que se ve, es un atributo masculino, en materia latrinológica.



Sin embargo, hallazgos más recientes cuestionan mucho este estereotipo, en la medida que la producción latrinológica bruta de los excusados femeninos parece estar alcanzando en incluso superando a la de los masculinos, en tanto que sus contenidos están empezando a coincidir con los clásicamente asociados a wáteres de caballeros.

La latrinalia, como fenómeno, no solo ha dado lugar a aportaciones descriptivas, sino que también ha generado interesantes teorías explicativas. Una lectura directa y superficial nos permite invocar elementos como la intimidad del espacio, la actividad tabú allí desarrollada y la segregación sexual socialmente impuesta en la mayor parte de los wáteres, para razonar que los cuartos de baño favorecen la expresión de contenidos suprimidos y reprimidos.



La contribución de la escuela psicoanalítica es, como cabía esperar, la más rica y matizada. Habría que hacer una especial mención a las teorías de Alan Dundes (1934-2005), aunque solo sea como reconocimiento al hecho de que fue quien creó el término latrinalia. Para este autor, autor de un seminal trabajo sobre la materia, existe un aspecto erótico anal claramente diferenciado en los graffitis de retrete que puede asimilarse al hecho de pintar o manchar con las heces (esto, por cierto, y por si a quien lea esto le aparece en algún crucigrama, se llama escatolia). Las groserías escritas en el excusado son el equivalente simbólico de los excrementos, y al plasmarlas sus autores dan rienda suelta a impulsos infantiles hacia los desechos corporales que habitualmente se mantienen a raya en la edad adulta gracias a la sublimación. Dundes va más allá y sugiere que esta dinámica anal puede explicar la mayor tendencia de los varones a desarrollar comportamientos latrinálicos (líneas arriba hemos puesto en cuestión que los varones sean más productivos que las mujeres, pero es que Dundes publicó su teoría en 1966, una época en la que los graffiti de retrete eran una actividad preponderantemente masculina, al menos en los EEUU). Según nos recuerda este autor, los hombres envidian inconscientemente a las mujeres por su capacidad de dar a la luz y consideran (es de imaginar que también inconscientemente) que la defecación es una alternativa. En la medida en que las mujeres no la precisan, no necesitan embarcarse en “actividades sustitutorias fecales” como la pintura, la escultura, tocar instrumentos de viento o, y aquí está el quid de la cuestión, pintarrajear en las paredes y puertas de los wáteres públicos.

El seminal trabajo de Dundes

Como decíamos anteriormente, el interés por la latrinalia ha decaído mucho, según nos dice Haslam. Al interés científico, quiere decirse, porque no parece que la gente haya dejado de escribir y pintar en los excusados, como puede verse en las ilustraciones acompañantes. Nuestro autor de referencia propone varias explicaciones. Algunos contenidos secretos y tabús de los graffiti de hace 40 o 50 años se exponen hoy en día sin ningún recato, en forma de páginas de contactos, o simplemente anuncios en la prensa. Por otra parte, la sociedad es en nuestros días más tolerante con la expresión de ideas, opciones o tendencias sexuales, que pueden así abandonar espacios secretos y reservados (en todos los sentidos del término). Finalmente, Internet y las redes sociales son un vehículo idóneo para los comentarios, chistes, ocurrencias o cadenas que caracterizan a la latrinalia. Y seguramente, es más sencillo para los investigadores sondear esos contenidos desde su ordenador que ir recolectando muestras de graffiti por los excusados públicos.

Latrinalia artística, puramente plástica, en la el ojo bien entrenado podrá apreciar contenidos sexuales y escatológicos

Sea como fuere, la latrinalia, es una expresión humana más, y por ese motivo, al margen de sus peculiaridades y connotaciones, es una vía para profundizar en el conocimiento de esa especie de primate tan peculiar que es la nuestra. ¿Alguien se anima a iniciar la escuela española de latrinología?

Fuentes:
Dundes A. Here I sit: A study of American latrinalia. Kroeber Anthropological Society Papers 1966; 34: 91-105
Haslam N. Psychology in the Barthroom.  London: Palgrave Macmillan, 2010.


jueves, 31 de julio de 2014

Vivir es Vender(se)

Daniel Pink
Daniel Pink nos dice en su libro To sell is human que, aunque oficialmente sólo uno de cada 9 trabajadores lo hace directamente en el mundo de las ventas, todos somos en realidad vendedores. Los padres deben vender a los hijos que tienen que irse a la cama, o unas vacaciones todos juntos en la playa. Los profesores tienen que vender a los alumnos su asignatura, los médicos una medicación o un plan de tratamiento a los pacientes…Pero no sólo vendemos cosas, también nos vendemos a nosotros mismos. Cuando vamos a una entrevista de trabajo o salimos al mercado de parejas, de lo que se trata es de que nos compren, de que se queden con nosotros, tenemos que saber vendernos a nosotros mismos. Al final, también, todo trabajador vende su tiempo y sus conocimientos a la empresa en la que trabaja. Por lo tanto, la capacidad de mover a los demás para que cambien lo que ellos tienen por lo que nosotros tenemos es crucial para nuestra supervivencia y felicidad. La capacidad de vender es parte de lo que somos, vender es fundamentalmente humano.

El  libro, por tanto, aunque es útil especialmente a los que se dedican al mundo de las ventas, tiene interés para cualquier persona. A lo largo de él se tratan aspectos y se dan ideas para mejorar nuestra capacidad como vendedor y para superar las dificultades que vender supone, como lo que uno de los vendedores que aparece en el libro llama enfrentarse a un “océano de rechazo”. El rechazo duele especialmente al ser humano y los vendedores se exponen al “No” continuamente. Eso desgasta y desmoraliza y muchas de las técnicas van dirigidas a procesar ese rechazo, a seguir adelante a pesar de ello.

Pero uno de los capítulos que me ha parecido interesante es el dedicado a los pitchs, los argumentos o discursos de venta, a la forma de hacer presentaciones para llegar o convencer mejor a los demás. Muchos de nosotros damos charlas o hacemos presentaciones y en campos como la educación o la sanidad se intenta transmitir mensajes que calen en los receptores y modifiquen su conducta. A lo largo de los años, Daniel Pink ha recopilado argumentos o presentaciones de venta y en el libro nos presenta 6 tipos de discursos que pueden sernos útiles.


El primero es el discurso de una sola palabra. En el mundo actual de la era digital la atención que pone la gente a cualquier cosa ha disminuido, casi ha desparecido, y la única manera de llegar a ella es ser cada vez más breve. Maurice Saatchi dice que las compañías compiten por la propiedad global de una sola palabra en la mente del público. Por ejemplo, ¿en qué compañía tecnológica piensas cuando oyes la palabra “buscar”? Dos palabras es demasiado largo, en palabras de Saatchi dos palabras son dos dioses y dos dioses son demasiados. Para la reelección de 2012 Obama usó el lema “Forward” (adelante) y más cerca tenemos el ejemplo de “Podemos”.


El segundo tipo  de discurso se basa en utilizar una pregunta. Cuando Reagan se enfrentó a Carter utilizó en su campaña la pregunta: ¿Estás mejor ahora que hace 4 años? Las preguntas son mejores que las afirmaciones para persuadir a los demás porque requieren procesar el mensaje de una forma más activa. Hay una excepción: cuando tus argumentos son débiles, en ese caso no plantees tu discurso en forma de pregunta.

El tercer discurso se basa en la rima. Los mensajes que contienen una rima son más eficaces. Esto lo vemos en cantidad de anuncios ( Haribo, dulces sabores, para pequeños y para mayores). ¿por qué? los lingüistas y científicos cognitivos hablan de la fluencia de procesamiento, la facilidad con la que nuestras mentes dan sentido a las rimas, nos gustan, las tragamos muy bien y con ellas el mensaje que contienen.

El cuarto tipo es el del asunto de un e-mail. Ahí se adivina lo que el mensaje contiene y promete. El título de un libro, de una canción o de un artículo es siempre muy importante y el asunto de los mensajes de correo es clave. Los investigadores han descubierto que las decisiones del lector acerca de si leer o no, si abrir o no, un mensaje se basan en dos cosas: utilidad y curiosidad. La gente probablemente leerá mensajes que afectan a su trabajo y que les son útiles. Pero también abrirán mensajes con niveles moderados de incertidumbre acerca del contenido, mensajes que despierten su curiosidad. Tus correos tienen que ser claramente útiles (Encuentra la mejor y más barata fotocopiadora) o intrigantes y misteriosos ( ¡Un avance en fotocopiadoras!) Un tercer principio es la especificidad, el asunto o encabezamiento tiene que ser “ultraespecífico”. Por ejemplo, es mucho mejor “4 trucos para mejorar tu swing de golf eta tarde” que “Mejora tu swing de golf”. (Este consejo se sigue mucho porque, por lo que veo, Internet está llena de este tipo de titulares: 6 trucos para mejorar tu vida sexual…5 mitos acerca de la evolución que son mentira, etc., etc.).

El quinto tipo de discurso es precisamente el que se basa en Twitter y los tuits, condensar tu mensaje en 140 caracteres. Un buen tuit tiene que conseguir que el receptor quiera continuar la conversación, bien sea respondiendo, retuiteando, dando al enlace… En estudios sobre el éxito de los tuits se ha visto que los que menos gustan son a) las quejas ( mi avión tiene retraso, otra vez igual) b) los tuits del tipo “Yo, ahora” (estoy apunto de encargar un sandwich de bonito) y c) los tuits de “Mantenimiento de presencia” (¡Buenos días a todos!). Sin embargo, los tuits más apreciados son: a) los que hacían preguntas a los seguidores, b) los que proveen enlaces e información y c) los de autopromoción, pero siempre que incluyan información útil como parte de la promoción.

Y el último discurso es el que Pink llama discurso Pixar, en referencia a la compañía de dibujos animados Pixar Animation Studios, que empezó su lista de éxitos con Toy Story en 1995. Han estudiado el éxito de las historias de Pixar y Emma Coats propone que todas ellas siguen el mismo modelo o formato. El formulario, que se basa en 6 frases secuenciales, sería este:
Erase una vez_______________________________.
Cada día, __________________________________.
Un día_____________________________________.
Por ello____________________________________.
Por ello____________________________________.
Hasta que finalmente_________________________.

Este formato de 6 frases nos permite hacer uso de la fuerza de la narración pero en un esquema que nos fuerza a ser concisos y disciplinados. Imagina que eres una compañía que ha descubierto un test para el VIH. Tu discurso Pixar podría ser algo así:

Erase una vez una crisis sanitaria que amenazaba muchas regiones de Africa.
Cada día, miles de personas moría de SIDA a menudo porque no sabían que eran portadores.
Un día nosotros desarrollamos un kit de diagnóstico barato y sencillo con una muestra de saliva.
Por ello, más gente podía ser testada
Por ello, los que tenían la infección podían tomar medidas para no contagiar a los demás
Hasta que finalmente la amenaza de la enfermedad disminuyó, su propagación se enlenteció y la gente vivió vidas más sanas y largas.

Espero que algo de todo esto te sea útil en tu vida o en tu trabajo, pero siempre que estés intentando mover a alguien a que compre algo, o a tu hijo a que haga sus deberes, Daniel Pink dice que tienes que hacerte dos preguntas:
1- Si esta persona acepta comprar(me) ¿mejorará su vida?
2- Cuando acabe la interacción (la compra), ¿será el mundo un lugar mejor que cuando empezó?
Si tu respuesta a cualquiera de las dos preguntas es No, entonces es que estás haciendo algo mal.

@pitiklinov

Referencia